Vega del Manzanares
Camino del congosto en pleno Parque Regional del Sureste
16 puntos de interés ordenados por etapa
Camino del congosto en pleno Parque Regional del Sureste
Encontrarás varios miradores de madera acondicionados donde puedes detener la bici para observar las aves acuáticas, además del propio centro ambiental.
El Tajuña ha excavado un espectacular cañón de yesos y calizas. El camino asoma al borde del cortado ofreciendo vistas de vértigo sobre el río y los sotos de la vega.
Pueblo conquense tranquilo en el tramo más solitario de la etapa. Última oportunidad de repostar agua antes de Huelves y el cerro de Uclés. Sal del Tajo con los bidones llenos porque los servicios son los justos.
Desde un altozano entre Huelves y el cerro, la silueta del Monasterio aparece de repente en el horizonte. Con las piernas cargadas y el sol bajo, es el instante más emocionante de la etapa. Para la bici y disfrútalo.
Conocido como 'El Escorial de La Mancha', sede histórica de la Orden de Santiago. Fachada plateresca imponente, claustro silencioso y vistas sobre la meseta conquense desde el cerro.
Extensos viñedos de la denominación de origen Uclés. En primavera el verde intenso de los brotes contrasta con la tierra rojiza. Los primeros kilómetros desde el monasterio son entre viñas.
El rio Tajo se hace laguna
Franja de árboles centenarios — plátanos, sauces y álamos — que bordean el río Tajo. Bóvedas naturales de sombra tras horas de pistas expuestas. Fuentes de agua potable. Parada larga obligatoria.
Residencia real borbónica del siglo XVIII a orillas del Tajo. Accesible desde los Sotos, ofrece sombra, agua y un contraste señorial perfecto para descanso. Los Jardines del Príncipe son de visita obligada.
Monumento al toledano más universal del ciclismo. 'El Águila de Toledo' ganó el Tour de France en 1959, fue el primer español en conseguirlo y dominó la montaña durante una década. Pasa a saludarle antes de cruzar el Puente de Alcántara.
Monumental puente romano-medieval que cruza el Tajo a los pies de Toledo. Entrada triunfal a la ciudad. Vistas espectaculares del Alcázar y la Catedral recortados sobre los acantilados.
El mejor mirador sobre Toledo: la ciudad amurallada sobre su roca, el Tajo abrazándola. Merece la pena subir hasta aquí antes de salir hacia La Sagra. La última imagen que te llevas de Toledo.
Si el cauce lo permite, puedes tomar una ruta alternativa remontando el río hasta Carranque
Ruinas de la iglesia del antiguo poblado de Polvoranca, un asentamiento del que se tiene constancia durante la Edad Media, y estuvo habitada hasta el siglo XIX
Gran parque periurbano en el límite sur de Leganés. La entrada por Polvoranca es el broche de oro del regreso: del asfalto al verde, del extrarradio al carril bici. La meta emocional del viaje.