Albacete → Alcalá del Júcar
Albacete → Alcalá del Júcar
- Distancia
- 63.9 km
- Desnivel
- +249 m
- Descenso
- -390 m
- Firme
- Mixto

Castillo de Alcalá del Júcar 
Puente Romano de Alcalá del Júcar 
Alcalá del Júcar
Recorrido
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Descripción de la etapa
La etapa más fácil de La Manchuela no tiene trampa: 64 km con apenas 250 m de desnivel, sin tramos técnicos y con uno de los finales más impactantes de todas las rutas de esta zona. Sale de Albacete por una vía ciclista en perfecto estado en dirección a Valdeganga, llega al río Júcar y ya no lo abandona. El río hace el resto.
La primera hora es carretera convertida en vía ciclista, llana y cómoda, hasta Valdeganga. Si no hay viento la velocidad es alta; si sopla de frente, cuesta. El primer servicio cómodo para comer está aquí —Albacete queda atrás y hasta Alcalá del Júcar los establecimientos se espacian—. Desde Valdeganga la ruta se pega al Júcar y el paisaje cambia por completo: el río lleva cien millones de años excavando las calizas cretácicas y el resultado son hoces con paredes verticales de hasta 224 metros, el único cañón en la Península labrado sobre roquedos tan recientes según los geólogos. A lo largo de las orillas aparecen pedanías formadas por casas-cueva excavadas directamente en la roca: viviendas que se adaptan al terreno con la misma lógica que el río, aprovechando la piedra en lugar de construir sobre ella. El camino alterna carretera comarcal, pistas de tierra y un tramo de senda corta y disfrutona sin complicaciones técnicas —ojo si ha llovido recientemente—. En el entorno de Jorquera hay una buena zona de baño; el pueblo queda arriba en la hoz y se puede dejar para otro momento.
La llegada a Alcalá del Júcar es la recompensa de la etapa. El pueblo está construido sobre el espolón de un meandro encajonado donde el río lo rodea por tres lados. El nombre viene del árabe Al-Kala —que significa castillo—; el castillo es almohade del siglo XII y Alfonso VIII lo reconquistó en 1211. Las calles estrechas y empinadas trepan entre casas que se adaptan a la roca hasta llegar a la fortaleza asomada al vacío. Las casas-cueva de Alcalá mantienen temperatura constante de 16-18°C durante todo el año. La tarde da para: puente romano, castillo, playa fluvial y cuevas.
Lo que encontrarás
Hoces del Júcar — geología en directo El cañón tiene desniveles de hasta 224 metros sobre calizas depositadas bajo el mar hace 100 millones de años. El Júcar ha excavado un meandro tras otro en estas rocas; el resultado es un paisaje con personalidad única en la Península. El camino discurre pegado al río durante decenas de kilómetros.
Casas-cueva del río Júcar A lo largo de las orillas del Júcar hay pedanías con viviendas excavadas en la roca de los cortados. Temperatura constante, sin humedades, perfectamente habitables. Son anteriores al turismo y tienen una funcionalidad pura que resulta llamativa. Se ven desde el camino.
Zona de baño de Jorquera El entorno de Jorquera tiene una buena zona de baño en el Júcar, perfecta en verano. El pueblo queda arriba en la hoz; si quieres visitarlo toca subir. No requiere desvío para el baño.
Alcalá del Júcar — Al-Kala Castillo almohade del siglo XII reconquistado por Alfonso VIII en 1211. El pueblo está construido sobre el espolón de un meandro donde el río lo rodea por tres lados. Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982. La tarde da para: puente romano (al pie del casco histórico), castillo (arriba del todo), playa fluvial y casas-cueva visitables.
Cómo preparar la etapa
- Come en Valdeganga: es el único punto de servicio cómodo antes de Alcalá. Si sales tarde de Albacete, ya tendrás hambre al llegar; si sales temprano, coge algo para el camino.
- Vía ciclista Albacete-Valdeganga: perfecta cuando no hay viento. Si sopla de frente, los primeros 20 km se pueden hacer muy largos; sal temprano para aprovechar la mañana.
- El tramo de senda junto al río: corto y divertido, sin dificultad técnica si el firme está seco. Con barro puede ser resbaladizo; si ha llovido en los días previos, prepárate para mancharte.
- Alcalá del Júcar tiene bastante demanda en primavera y verano: reserva alojamiento con antelación. El Hostal Alcalá del Júcar y la Casa el Moli están en el casco histórico junto al puente.
- Deja la tarde para el pueblo: el castillo, las cuevas y el puente necesitan tiempo. Llegar antes de las 17:00 da margen para verlo todo con calma.