Bitácora

Crónicas del viaje en orden cronológico

  1. Excelente

    Día 1 — Estación de Monfragüe → Camping Monfragüe 74.9 km · 1069 m D+

    Salto del Gitano desde la pared del cañón del Tajo
    El mirador ornitológico más famoso de España, en el corazón del primer día
    Castillo de Monfragüe sobre la cresta de cuarcita
    Fortaleza almohade del siglo XII con vistas al embalse de Torrejón
    Alto del Najarro primera subida del día
    Alto del Najarro — primera subida del primer día
    Cañada Real Trujillana a través de la dehesa del parque nacional
    La cañada real que atraviesa el parque de norte a sur

    La pista forestal que sale de la estación hacia Serradilla es el mejor arranque posible: sin coches, con el olor del jara y la encina mezclado en el aire fresco de la mañana, y el Tajo al fondo como referencia constante. El parque te engulle desde el primer kilómetro.

    El Castillo merece el esfuerzo de las rampas. Llegar arriba con los 811 de su fundación árabe grabados en la piedra y la vista completa del cañón del Tajo es de esas paradas que cambian el ritmo del día. La capilla de la Virgen que hay dentro da una escala humana al lugar que los datos no transmiten. El descenso llega al Salto del Gitano con los buitres leonados ya en vuelo —son lo primero que ves antes de ver el cortado— y la Peña Falcón enfrente con los nidos en la pared. Si llevas prismáticos, aquí es donde los usas. Si no los llevas, es el momento en que decides que la próxima vez sí.

    El Puerto de la Serrana al final, cuando las piernas ya habían hecho sus cuentas, fue un recuerdo de que Monfragüe no regala nada. Pero llegar al camping con el sol bajando sobre el embalse de Torrejón es exactamente la imagen con la que empezaba a imaginar el viaje.

  2. Excelente

    Día 2 — Camping Monfragüe → Camping Monfragüe 129.4 km · 1497 m D+

    Circulando por el sector del Salto del Gitano en la mañana
    Alto del Gitano — salida hacia el sur rumbo al Puerto de Miravete
    Puerto de Miravete, punto más alto de la etapa
    Puerto Miravete — el techo de los 129 km del día más largo
    Puente histórico de Albalat sobre el río Tajo
    Puente de Albalat — estructura medieval en el extremo sureste de la ruta
    Mirador del Puerto de la Serrana con el Parque Nacional al fondo
    Mirador Puerto de la Serrana — panorámica de regreso al camping

    Ciento treinta kilómetros no son una amenaza hasta que llevas sesenta y todavía te quedan setenta. El tramo hasta Jaraicejo pasa rápido por carretera abierta con poca altimetría; el problema es que el cuerpo lo agradece demasiado y llega al pie del Puerto de Miravete más descansado de lo que debería, lo que hace que las rampas de la cara sur parezcan manejables hasta que dejan de serlo. A 666 metros y con el castillo almohade roto sobre el pico, el paisaje lo justifica todo.

    La Cocina de Felipa en Casas de Miravete fue la mejor decisión del día. Cocina extremeña sin trampa —el arroz con cerdo ibérico— y la única mesa con manteles de todo el recorrido. Con el estómago lleno el Puente de Albalat cobra otra dimensión: cuarenta metros sobre el Tajo, el águila bicéfala de Carlos V en el pilar central, y el silencio del cañón. Es el punto más memorable de la etapa.

    El regreso por Serrejón fue duro. El viento de cara en el valle, el calor de la tarde y los kilómetros acumulados hacen que el tramo entre el puente y Malpartida sea el más largo del viaje aunque el mapa diga lo contrario. La Vía Verde estaba cortada así que tocó la EX-108 con el tráfico de las obras del AVE como compañía no deseada. El Cordel del Vallejo los últimos cinco kilómetros fue un alivio. Llegar al camping con las fuerzas justas es, en realidad, llegar con las fuerzas exactas.

  3. Excelente

    Día 3 — Camping Monfragüe → Camping Monfragüe 96.3 km · 881 m D+

    Mirador El Pliegue sobre el embalse de Torrejón y las hoces del Tajo
    Mirador El Pliegue — primera parada de la carretera de miradores
    Dehesa de alcornoques en la Ruta Rosa, Reserva de la Biosfera
    Dehesa de Alcornoques — Ruta Rosa a través de la Reserva de la Biosfera
    Escultura monumental de un ciervo en el entorno de la Ruta Rosa
    Escultura del ciervo — el berrame otoñal empezaba a notarse
    Inicio de la Vía Verde de Monfragüe sobre el antiguo trazado ferroviario
    Vía Verde de Monfragüe — los últimos kilómetros siguiendo el Tajo
    Embalse del Tiétar desde la Vía Verde de Monfragüe
    Embalse del Tiétar
    Vacas blancas Cacereñas en la dehesa extremeña
    Raza Cacereña — la ganadería autóctona de la dehesa

    El tercer día tiene la generosidad de los finales bien diseñados: noventa y seis kilómetros con menos desnivel que cualquiera de los dos anteriores y una estructura que va de más a menos. La carretera de miradores empieza bien —el Pliegue, la Tajadilla, Malavuelta encadenados con el Tiétar abajo— y el Mirador de la Portilla es donde la berrea de septiembre se hace presente: los bramidos del ciervo desde el bosque llegan mezclados con el ruido del viento y los últimos vencejos del verano. Es una de esas mezclas sonoras que no se olvidan.

    La Ruta Rosa por la dehesa de alcornoque es un tramo que no estaba en las expectativas y termina siendo el mejor del día. La dehesa entre La Herguijuela y Serrejón tiene una densidad y un estado de conservación que no se ven en muchos sitios; los alcornoques con la corteza roja reciente del descorche de verano le dan al paisaje un color que no encaja del todo en ningún otro lugar. En Toril merece la pena pararse en el Centro de Interpretación de la Biosfera dentro de la Iglesia de San Blas: los técnicos explican con calma la diferencia entre el parque y la reserva y la lógica detrás de cada restricción de acceso. Media hora bien empleada.

    El acceso a la Vía Verde en La Bazagona estaba cortado, igual que el día anterior. El desvío por la Finca de la Haza de la Concepción tiene su encanto involuntario: los caminos entre las instalaciones del hotel dan vistas sobre el parque que no están en ningún mapa. Los últimos diecisiete kilómetros de Vía Verde hasta el camping son planos y asfaltados y al tercer día se acusan, pero cerrar el círculo exactamente donde empezó tiene un peso propio que ningún kilómetro de más puede quitar.