Arco Romano de Cáparra
Uno de los cuatro arcos cuadrifrontes mejor conservados del mundo romano. El conjunto arqueológico incluye foro, termas y la calzada original empedrada. Parada imprescindible.
9 puntos de interés ordenados por etapa
Uno de los cuatro arcos cuadrifrontes mejor conservados del mundo romano. El conjunto arqueológico incluye foro, termas y la calzada original empedrada. Parada imprescindible.
Tramos del pavimento romano original, con miliarios (mojones de millas) aún en pie. La calzada tiene más de 2.000 años de historia y es la columna vertebral de toda la ruta.
Villa amurallada a mitad de la subida al Puerto de Béjar. Casco histórico textil con tintes medievales. Parada obligatoria para almorzar antes del tramo final de la subida.
El techo de la ruta. Desde la collada, en días claros, se divisa la llanura salmantina hasta el horizonte. El descenso norte hacia Fuenterroble entre robledales es espectacular.
Más que un alojamiento, una institución del Camino de Santiago. El cura de Fuenterroble lleva décadas acogiendo peregrinos con cena, cama y desayuno por donativo.
Dos catedrales adosadas de estilos gótico y románico en pleno centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad. La vista desde la torre Ieronimus, al atardecer, es impagable.
La universidad más antigua de España (1218) y una de las más antiguas del mundo. Su fachada plateresca esconde una rana sobre una calavera: encontrarla da buena suerte.
Con más de veinte iglesias románicas del siglo XII, Zamora tiene la mayor densidad de románico de Europa. La catedral con su cimborrio, Santa María Magdalena y San Claudio son imprescindibles.
Puente medieval de diecisiete arcos sobre el Duero, en uso desde el siglo XIII. El reflejo de la catedral en el río al atardecer es una de las postales más icónicas del camino.