5

Rioja Alavesa: Logroño → Briñas

Logroño → Briñas

Distancia
64.4 km
Desnivel
+1028 m
Descenso
-924 m
Firme
Mixto
  • Fuente Vieja de Lanciego
    Fuente Vieja de Lanciego
  • Chabola de La Hechicera
    Chabola de La Hechicera
  • Laguardia
    Laguardia
Mapa de la etapa 5: Rioja Alavesa: Logroño → Briñas

Perfil de desnivel

Cargando perfil…
+1028 m -924 m 64.4 km

Descripción de la etapa

La etapa empieza cruzando el Puente de Piedra por última vez y termina en Briñas con las piernas cargadas de kilómetros y la cabeza llena de imágenes que no esperabas encontrar en una ruta de ciclismo. 64 kilómetros sin grandes puertos pero con sube y baja continuo entre viñedos, un desfile de dólmenes de 5.000 años y dos pueblos que obligan a frenar: Laguardia y San Vicente de la Sonsierra. Tiempo estimado: 5-6 horas.

La salida de Logroño lleva al Puente de Piedra —por donde llegaste al final de la E4— y cruza el Ebro en dirección a Oión. Estos primeros kilómetros son de calentamiento, por carretera tranquila hasta entrar oficialmente en la Rioja Alavesa (Álava/País Vasco). A partir de ahí, el terreno cambia de registro: pistas de tierra y carreteras sin tráfico entre viñedos, con toboganes suaves que marcan el ritmo de toda la jornada. No hay un puerto exigente; lo que cansa es la suma de tantas rampas sin recuperación. Lanciego, a mitad de esta primera sección, merece una parada: pueblo vitícola con casco histórico cuidado, conocido también por su aceite de oliva virgen extra con denominación propia dentro de la Rioja Alavesa.

Después de Lanciego empieza el tramo que da nombre a la jornada. El Dolmen El Encinal aparece a pie de camino, casi sin anunciarse: una losa saliendo del suelo entre vides. Unos kilómetros más adelante, pasado Elvillar, la Chabola de la Hechicera es el que merece la parada larga. Descubierta en 1935, tiene 5.000 años: nueve losas forman la cámara funeraria y cinco más el corredor, y en su interior se encontraron restos de 39 personas enterradas a lo largo de varios milenios —desde el Neolítico hasta época romana, siguiendo usando el mismo espacio sagrado. Antes de llegar a Laguardia, el Alto de la Huesera ofrece el tercer dolmen, con 131 esqueletos recuperados y ajuares de cerámica campaniforme y puntas de flecha de metal. En el páramo alavés, con los viñedos llegando hasta el horizonte y la Sierra de Cantabria al fondo, la escala del tiempo se vuelve difícil de procesar desde el sillín.

Laguardia interrumpe el recorrido de la manera más contundente posible: ciudad amurallada con cinco puertas de acceso, calles de piedra empinadas y más de 300 calados subterráneos excavados bajo las casas a partir del s. XV para conservar el vino a temperatura constante. El punto de avituallamiento natural es cualquier bar del centro histórico —hay suficiente donde elegir, aunque en temporada alta los autobuses de turismo llenan las puertas de acceso. La iglesia de Santa María de los Reyes guarda un pórtico policromado medieval que no se aprecia bien desde la bici; si tienes tiempo, vale la pena entrar.

La segunda mitad de la etapa baja hacia el Ebro, y a partir de Baños de Ebro el río aparece y ya no te abandona. La cadencia se hace más cómoda —el terreno favorece— y el final parece menos lejos. San Vicente de la Sonsierra obliga a subir: el castillo-fortaleza en lo alto del cerro fue construido en 1170 por Sancho VI de Navarra para defender la frontera sur del reino frente a Castilla, siendo la mayor fortaleza navarra en el Ebro. Junto al castillo, la iglesia gótica cierra el conjunto. Acceso libre; la vista sobre el valle y los viñedos de la DOCa Rioja que rodean el pueblo justifica el esfuerzo de subir. La bajada lleva directamente a Briñas: aldea de aire medieval, palacios nobiliarios salpicados entre las calles y una iglesia barroca. Su imagen más conocida es el puente de siete ojos que desde la Edad Media cruza el río y señala el camino a Haro. El alojamiento aquí es la base para la última etapa.

Lo que encontrarás

  • Lanciego — pueblo vitícola de la meseta alavesa conocido además por su aceite de oliva virgen extra con denominación de origen propia. Casco histórico cuidado, buen punto de avituallamiento antes del tramo dolménico. Fuente pública en el casco urbano.

  • Dolmen El Encinal — primer dolmen del recorrido, a pie de camino entre Lanciego y Elvillar. El menos espectacular de los tres, pero el que aparece más de improviso entre los viñedos.

  • Chabola de la Hechicera — dolmen de 5.000 años a la salida de Elvillar. Cámara de nueve losas y corredor de cinco; restos de 39 personas depositadas durante milenios. Descubierta en 1935. Requiere un desvío de ~500 m por camino agrícola. El mejor conservado de los tres y el que más merece la parada larga.

  • Dolmen del Alto de la Huesera — 131 esqueletos recuperados con ajuares de cerámica campaniforme, sílex y puntas de flecha metálicas. A pocos kilómetros de Laguardia, a pie del camino.

  • Laguardia — ciudad medieval amurallada del s. X con cinco puertas de acceso y más de 300 calados subterráneos. Avituallamiento en bares del centro. Muy visitada en temporada alta (autobuses turísticos en las puertas). La iglesia de Santa María de los Reyes tiene un pórtico policromado medieval de nivel museístico.

  • Castillo-fortaleza de San Vicente de la Sonsierra — construido en 1170 por Sancho VI de Navarra, fue la mayor fortaleza navarra en el Ebro. Junto a él, iglesia gótica y las ruinas del recinto amurallado. Acceso libre. Vista sobre el valle del Ebro y los viñedos de la DOCa Rioja.

  • Briñas — aldea medieval de La Rioja Alta a las puertas de Haro. Palacios nobiliarios, iglesia barroca y puente de siete ojos de origen medieval. Silenciosa y casi sin tráfico, muy diferente a Laguardia.

Cómo preparar la etapa

  • Agua y avituallamiento: Lanciego (~km 18 desde Logroño) tiene bar y fuente. Laguardia (~km 35) es el avituallamiento principal — bares en el casco histórico. San Vicente de la Sonsierra (~km 52) también tiene servicios. Briñas no tiene comercios abiertos de forma regular.
  • Horario: salida cómoda desde Logroño, los primeros kilómetros son llanos y de calentamiento. Calcular al menos una hora de parada entre dólmenes y Laguardia. Llegar a San Vicente antes de las 19:00 para no perderse la subida al castillo.
  • Terreno: asfalto de carretera secundaria + pistas de tierra entre viñedos. Gravel con neumáticos de al menos 35 mm. Las pistas alavesas están en buen estado general; el barro es problema solo tras lluvia intensa.
  • El sube y baja: no hay un puerto que medir, pero los toboganes continuos entre viñedos acumulan fatiga. El ritmo real es más lento que lo que sugiere el desnivel total.
  • San Vicente de la Sonsierra: la subida al castillo es corta pero empinada. Vale la pena dejar la bici en la plaza del pueblo y subir a pie los últimos metros si las piernas no dan más.